
El edificio del Colegio Guadalaviar
Un edificio con
más de 60 años
de historia
Un edificio que es referente del Movimiento Moderno en Valencia, declarado patrimonio arquitectónico y símbolo de nuestra historia desde 1960.

Construido entre 1957 y 1960 por el arquitecto Fernando Martínez García-Ordóñez, el edificio de Guadalaviar es un referente del Movimiento Moderno en la ciudad de Valencia y forma parte esencial de nuestra identidad educativa.

El origen del edificio
Tras la riada de 1957, que dañó varios centros educativos y dejó insuficientes plazas escolares en la ciudad, nace el programa original del colegio: una escuela-jardín de infancia en un solar trapezoidal del Paseo de Valencia al Mar.
La escuela construida distribuye su programa en dos tipos de edificación —un volumen en “U” y varios pabellones para los más pequeños— que configuran un paisaje armonioso, reflejo de la influencia de Mies van der Rohe y del Movimiento Moderno.
Referente arquitectónico
Patrimonio DOCOMOMO
Construcción pionera




El arquitecto del colegio Guadalaviar
Fernando Martínez García-Ordóñez dirigió la Oficina Técnica del Plan Sur y aplicó en Guadalaviar los principios del “menos es más”: forma al servicio de la función. Formado en Estados Unidos, incorporó a su práctica en Valencia técnicas y conceptos poco habituales en la época.
Fue pionero en construcción industrializada, con las primeras viviendas prefabricadas de la comunidad, y patentó un sistema de construcción modular con el que dotó de vivienda económica a numerosos enclaves del país.
Referente El bloque en 57
Diálogo con el entorno
Racionalidad



